lunes, 7 de diciembre de 2015

¿Porque el plomo? Para protegerse de los Rayos X

Debido a las altas preguntas y algunas cosas claras, hacemos una segunda parte. De esta forma actualizamos muchas cosas y dejamos clara otra. esperamos con ansias su visita alli. Actualizamos en una segunda parte este hilo aqui


Un profesor de la facultad sabia decir estas palabras al comenzar la hora de su clase, "La radiación no se ve, no se siente pero mata" haciendo que tomemos conciencia de que nos teníamos, tenemos que cuidarnos a la hora de manipular radiación ionizante sera por eso que esa frase quedo en mi memoria al terminar mi carrera que en Argentina se la denomina ya hace unos años "Producción en Bio Imágenes" dando así ell titulo de "Licenciado/a en Bio-Imagenes" en fin todo esto va para mencionar simplemente de como es que trabajan lo Rayos X  y para quienes nos preguntan: 


 ¿Por qué se protegen los operadores de rayos X tras una pared de plomo cuando hacen una radiografía?
¿Por qué abandona la habitación el dentista cuando hace una radiografía de un diente?
¿Por qué usan delantales de plomo los operarios de rayos X? 
Y al paciente ¿por qué lo dejan desprotegido?
¿Traspasa o no traspasa?
¿Se puede atravesar el plomo?







Los Rayos X son sólo una clase de radiación electromagnética, con una frecuencia de vibración más elevada que la luz visible, pero menor que los rayos gamma emitidos por sustancias radioactivas. Dado su alto nivel energético atraviesan la carne como si nada, pero los huesos bloquean su paso lo suficiente como para aparecer como una sombra tenue en la placa fotográfica. Y eso porque se utiliza un haz reducido a un nivel relativamente inofensivo. Si el haz fuese más amplio atravesaría el plomo. De hecho ningún material de ningún grosor podría detener completamente los Rayos X. 
Lo dañino de los Rayos X y los gamma es que son radiaciones ionizantes, es decir, que al pasar a través de los átomos de carne y hueso arrancan electrones y, por ello dejan iones a su paso. Esto podría alterar la química de nuestro cuerpo de forma desfavorable e impredecible. Por ello hay que protegerse de las radiaciones. En el caso de los Rayos X no importa mucho si nos hacemos una radiografía parcial cada x cantidad de meses o años, pero sí es importante si trabajamos con ellos y realizamos multitud de radiografías a diario. Por ello se protegen los radiologos y no los pacientes.
Y para protegerse se usa el plomo como podrían usar cualquier material que tuviera un elevado número de electrones por átomo, pues cada vez que un haz de rayos desplaza un electrón pierde energía en el proceso. Entonces cuanto más electrones situemos frente al haz antes se detendrá.
¿Porque se usa plomo para protegernos?
El oro (79 electrones por átomo) y el platino (78 electrones por átomo) irían bien, pero son muy caros. En cambio el plomo (82 electrones por átomo) es mucho más asequible. De ahí su utilización.




De paso recordamos al gran Roetgen, Wilhelm Conrad Roetgen, quien descubrió estos "Rayos X" en 1895 y los llamó X al no poder explicar la naturaleza de su radiación.


Consejos para cuidar tu corazón

Obesidad, hipertensión, colesterol, ansiedad... son factores de riesgo para las enfermedades cardiovasculares, que cada año se cobran la vida de 1,9 millones de personas solo en la Unión Europea.


Duerme bien

Un descanso nocturno correcto se asocia a una mejor salud cardiovascular.Por ejemplo, un estudio publicado en European Journal of Preventive Cardiologyha puesto de manifiesto que aquellas personas que duermen un mínimo de siete horas al día reducen hasta en un 65 % el riesgo de sufrir enfermedades cardiovasculares y hasta un 83 % el riesgo de fallecer por esa causa.

Come sano

Un reciente trabajo dado a conocer en el New England Journal of Medicineasegura que la dieta mediterránea (predominio de frutasverduraspescado, carnes magras, legumbres y aceite de oliva), acompañada de frutos secos,disminuye tanto el riesgo cardiovascular como la mortalidad por alguna dolencia del corazón. Y es que el sobrepeso y la obesidad están detrás del 75 % de los infartos, según la Sociedad Española de Medicina Intensiva, Crítica y de Unidades Coronarias (SEMICYUC).

Pon freno al estrés

Desde 2012, la Guía europea sobre prevención de la enfermedad cardiovascular en la práctica clínica incluye el estrés como factor de riesgo para el buen funcionamiento de la bomba vital, ya que es un detonante de la hipertensión arterial. Si se instala de forma habitual en nuestra vida cotidiana, acaba afectando a la salud general. Hay que aprender a desconectar y combatirlo con ejercicio, yoga, hábitos sanos y, si fuera necesario, fármacos o psicoterapia.

Ojo al colesterol

La obstrucción de las arterias por exceso de colesterol malo (LDL) es el principal desencade­nante de ictus e infartos. Uno de los factores que lo provocan es el abuso de grasas saturadas, presentes en lácteos enteros, embutidos, bollería industrial, aperitivos salados y otros productos procesados. Por eso, el consumo de omega-3, un ácido graso insaturado que abunda en pescados azules –salmón, atún, sardinas–, y de algunos productos lácteos y suplementos nutricionales que contienen fitoesteroles son un arma eficaz contra la hipercolesterolemia.

Contrólate la tensión

Tómatela a menudo, pues la hipertensión no avisa. Modera el consumo desal y come uvas: un reciente estudio de la Universidad de Míchigan publicado en el Journal of Nutritional Biochemistry prueba que esta fruta contrarresta los problemas cardiacos derivados de la tensión alta, al activar genes res­ponsables de los antioxidantes que protegen el miocardio.

Mantente activo

El ejercicio físico moderado, como caminar 5 km –el equivalente a una hora– al día, es una prescripción básica para mitigar el riesgo de sufrir accidentes cardiovasculares. Y si no dispones de ese tiempo, tampoco es excusa: un reciente artículo del Journal of the American College of Cardiology demuestra quecorrer solo entre cinco y diez minutos diarios reduce la mortalidad. Evita el sedentarismo y cambia el coche por la bici siempre que puedas.

No fumes

El tabaquismo causa diversos daños al organismo, entre ellos el deterioro de las arterias. Según el Aragón Workers's Health Study, llevado a cabo en Zaragoza, el 70 % de los fumadores sufre alteraciones en los vasos sanguíneos. Además, dice la Fundación Española del Corazón, fumar reduce la concentración de oxígeno en sangre, hace que esta sea más espesa, aumenta la frecuencia cardiaca y la tensión, y afecta a los pulmones y la vejiga.

Bebe con moderación

La bebida es un arma de doble filo. Recientes estudios demuestran que la cerveza y el vino tinto en dosis moderadas –nunca más de dos vasos al día– disminuyen el riesgo de enfermedad coronaria al reducir el colesterol malo(LDL) y aumentar el bueno (HDL). Pero su exceso en sangre afecta al funcionamiento de muchos órganos del cuerpo, acelera el ritmo cardiaco y altera la calidad del descanso y el sueño.